Lo peor que le puede pasar a un escritor es creer que lo que hace o ha hecho es importante y que debe seguir produciendo obras que estén a la misma altura, hay que tener siempre presente que lo que nos mueve es el placer.
Lo que hacemos es (o será) vanal o trivial, no hay que tomarse en serio a uno mismo.
Si todo lo que uno ha hecho desapareciera, no tendría la menor importancia; la humanidad seguiría su curso sin echar de menos lo que nos parecen disquisiciones profundas y acertadas.
Somos absolutamente prescindibles para la historia.
Si tenemos un oficio y tenemos tambien las armas, el don o el talento para hacerlo bien, y si además nos da un gran placer ejercerlo (y si sobretodo nos hace ganar dinero para vivir), no pensemos en la transcendencia.
Disfrutemos de la vanalidad.
miércoles, 29 de julio de 2009
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En verdad si .___.
ResponderEliminarCuesta el hacer las cosas y no pensar en si lo que haces provoca una cosa u otra, buena o mala... poca gente hay que no se preocupe de eso, de verdad... pero merece la pena intentarlo xD
Que grande....
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSi me pongo en el papel de ese escritor, y desapareciera algo que para mí son disquisiciones profundas y acertadas, me daría igual la humanidad, porque he perdido algo que realmente es importante para mí, si luego lo recuerda la historia o no... pues como que me da igual, digo yo, a lo mejor lo he entendido mal yatusabe
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